De OLVIDOS está hecho el hombre
La
vorágine de acontecimientos y sus repercusiones informativas, vía las grandes
agencias noticiosas, han institucionalizado la amnesia colectiva, sobre hechos
y personajes, que merecieron nuestra atención e interés, en algún momento de la
historia.
Esto ocurre, a pesar de la existencia de registros tangibles y auditables, de tales
circunstancias históricas. Con mayor razón, sucede al no existir evidencias
físicas.
Existen
hechos que hoy quiero recordar, para beneficio y enriquecimiento de nuestra
memoria.
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Aniversario de la tragedia Ancashina
A
pocas horas de un partido de futbol, del campeonato mundial de México, sucedió
un desastre natural(de la naturaleza), que desapareció (literalmente) Yungay y
sus barrios Hongo, Aíra, Armapampa, Nuevo Shacsha, Nuevo Ranrahirca,
Huarascucho, Chuquibamba, Caya, Utcush y Tullpa, afectando, además a gran parte de las poblaciones
aledañas al Callejón de Huaylas, en Ancash; eran los momentos protagónicos de
la “Revolución de Velasco”, caracterizados por las confiscaciones,
estatizaciones de las actividades estratégicas, pero sobre todo, del intento de
reparar viejas injusticias sociales.
Hoy
que se cuestiona la reacción de los Gobiernos de turno, en el terremoto del Sur
Medio, del 15 de Agosto del 2007, acusándose a sus funcionarios, de actos de
corrupción, no deberíamos olvidar, las experiencias anteriores, tanto en
Gestión de Recursos, como en prevenir en base a la difusión de conocimientos,
para hacer de nuestros hogares, Ciudades Sostenibles.
Movilizaciones
sindicales
Ante
la inminencia de la aprobación de una Ley de “modernización del aparato estatal”,
originada en una propuesta del Ejecutivo conocida como “del Servicio Civil”, la
fuerzas vivas del país, se han puesto en tensión, defendiendo cada una y a su
manera, sus respectivos intereses (de clase, dirían algunos).
Las
movilizaciones de los gremios sindicales, recordaron a los transeúntes, los
años de dictaduras, civiles y militares.
Un
sector de la prensa y algunos analistas políticos, han manifestado su
complacencia con esta iniciativa del régimen, a la que han catalogado de
indispensable para la consolidación del crecimiento del país. Dicha medida,
dicen, dinamizaría la economía nacional, al eliminar la estabilidad laboral
absoluta. A cambio, dicen, surgirá, con esta Ley, una casta de servidores
públicos de élite, con mejores remuneraciones, producto de evaluaciones
exigentes, posteriores a una política de capacitación constante.
Hacen
referencia a lo inoportuno de las protestas, las cuales atribuyen a la
manipulación de dirigentes ideologizados y al deseo de continuar parasitando a
costa del erario nacional.
Aquí
mi comentario:
En
primer lugar, no es una novedad del nuevo siglo, que en la lucha de intereses,
cada cual esgrima sus mejores argumentos. Los dueños de las cadenas noticiosas
y sus comentaristas invitados, representan los intereses de uno de los sectores
en conflicto, por lo tanto sus opiniones, debemos tomarlas como tales:
OPÍNIONES DE PARTE.
Por
otro lado, NO OLVIDEMOS, que en toda la historia de los trabajadores, las
conquistas de derechos (como las 8 horas o mejores salarios), se han logrado a
través de acciones de protesta: mítines, Asambleas, paros, marchas, etc.; tampoco olvidemos que tales reivindicaciones,
hechas por un “puñado” de personas, tienen una repercusión general en TODOS los
trabajadores y los futuros que vendrán.
Por
lo expuesto, es momento de examinar, serena pero profundamente, el contenido de
la mencionada ley, para elevar una opinión PROPIA, de acuerdo a nuestra
realidad y de acuerdo al interés nacional.
Reconocimiento
al aporte afroperuano
Corrían
los primeros años del Siglo XXI, cuando las organizaciones de la sociedad civil
afroperuana, se agruparon en torno a la “Mesa Afroperuana del Congreso (de la
República)”; el primero en impulsarla fue el entonces congresista José Luis
Risco Montalván; éste había llegado por segunda vez al Parlamento, dotado de
una experticia organizacional, toda vez que perteneció, en calidad de
dirigente, a la central sindical más influyente del Perú. Luego es la
congresista Martha Moyano, quien asume la conducción de la Mesa y le da una
cierta organicidad, consiguiendo en este período varias e importantes
conquistas.
En
dicho colectivo, apadrinado por el Congreso, se madura la idea de crear una
fecha de reconocimiento a los afroperuanos.
La
historia no contada(o poco difundida), tiene en la figura de Víctor Flores
Cuenca, al primero de los proponentes del Día de la Cultura Afroperuana. Víctor
es descendiente de Cañetanos y conspicuo propulsor de reconocimientos a
personajes afroperuanos. Fue él quien propuso la realización de un gran
homenaje a Susana Baca, luego de obtenido el primer Grammy, y fue quien
sustentó en Asamblea de la “Mesa”, la necesidad de tener una fecha de
Conmemoración afroperuano y que éste se incluya en el Calendario Cívico
Escolar.
Luego
de dicha propuesta, la historia es conocida y continuaremos saludando los
aportes y liderazgos de quienes impulsaron la aprobación de la medida. Pero, al
“César lo que es del César”.













