domingo, 16 de junio de 2013

 Nelson Rolihlahla Mandela

Hace unos años, cuando el mundo negro se ilusionaba con la apariciòn de un lider con semejanzas fìsicas a nosotros, escribì un temerario artìculo, en donde exponìa el porquè, el abogado norteamericano Obama, no representarìa a los negros del mundo. Escribì aquella vez que yo, en partyicular, tenìa ya un referente universal, Nelson Mandela.
Hoy en que el señor Presidente Norteamericano, se reedita en el sillòn de la agresiòn artera imperialista, a los pueblos del mundo, se alza enhiesta y luminosa, la figura del ex-presidiario "466/46".
Hoy, aquejado por las secuelas(tardìas) de los 27 años de prisiòn injusta, es aclamado por cientos y por miles de hombres y mujeres, en las afueras de un hospital de Pretoria. Como en los viejos tiempos.
Hoy quiero compartir uno de los tributos hechos en forma de poesìa.

"UN SOL PARA MANDELA"

La luna no es Zulú,
la luna es blanca en el oscuro gobierno de Pretoria.
Ruedan los trenes blancos
en cuyas ventanillas viaja la civilizada muerte con chalecos de seda
-África, la selva convertida en un jardín-,
la civilizada muerte con su máquina Kodak en bandolera.

Nelson Mandela: 70 años, 24 de prisión blanca, de prohibido rostro,
de abolida fotografía.
Multiplique usted 35 millones de negros por sus dos ojos
y la cifra de ojos que no ven a Mandela
–aunque habite en 35 millones de almas-,
le dará el tamaño de su ausencia.
Los periódicos no enseñan su rostro
por no reconocer que si la luna es blanca
la dignidad es negra,
que tras los jardines y los campos de golf de los blancos de Pretoria,
ruge una selva milenaria.

Ahora viajan en las ventanillas del tren
las esfigies de Europa, la estatuaria de sus muertes
y una dama inglesa hace fotos de la luna,
pero en Wembley se escucha un rock para Mandela.

Que corra el viento y acaricie las mejillas de la luna
-rasurada luna que los blancos refrescan con lavanda-
y ponga en los ojos de Mandela el sol de los libertos.

Bogotá, julio 16 de 1983. Junio 15, 2013
Juan Manuel Roca

viernes, 14 de junio de 2013

¡Réquiem por Isaac Ricardo Arana Lazarte!

        En circunstancias de celebraciones por la cultura afroperuana; a días del Centenario de "Lolo"; en momentos críticos para la lucha antirracista en el Perú, ha relinchado mi celular rojinegro, para trasladar por el éter las lágrimas de PERCAS, quien sostenía con una mano el teléfono y con la otra se aferraba al brazo del hombre yerto. Tibio aún.
"Hermano, se ha ido "Calón...", me dijo balbuciante, como increpándome. Como increpándose él mismo. Como autoinculpándonos de haberlo dejado morir.
¿Cómo pudo ser que el pastor de toros, pierda las 7 vidas? ¿Cuándo fue que perdió las 6 anteriores?
A muerto el hombre color a pueblo; aroma a pueblo; con hablar de pueblo. Ha muerto un pedacito de ese pueblo.
Llora mi querida parentela hualcaralina y cantará "Cachito" para él.
Llegarán hombres y mujeres de los 5 confines, tristes al dolor. En la noche fría, obsequiarán pan con aceituna o atún, con café ralo, pero negro.
Habrá una hora de rezo, contrito y solemne, como murmullo.
Luego vendrá la "gallada" a hacer chanza de la misma muerte. Serán los mismos de cada velorio. Y serán quizás los mismos chistes. Las mismas risas "mentirosas", que esconden la rabia de perder tu hermano. ¡Maldita muerte!
Lo llevarán luego al Cementerio, raudos, como es costumbre en esos lares; casi corriendo (Por lo lejos, los entiendo). Empujarán el cajón fúnebre hasta tocar la pared del nicho, mientras el tripley acústico le arrancará sonido a la tarde que cae.


¡Honor a la memoria de este hombre por su condición en vida de negro, de buen cantor, gran cocinero y amigo!

¿Quién Sé Comió a mi Gato?
¡Oye, mulato…!
Quién se comió a mi gato?
Dicen que fue Calón,
Un negro flaco.
Con vino la sentaron,
la cabeza la guardaron.
No está en el techo,
ni en el fogón...
Ni siquiera su pellejo
lo han dejado para el tambor.
(José "Cotopón" Contreras).